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Flashback… ¡a Flashdance!

Porque si de películas ochentosas hablamos ¿cómo no tener presente a la ochentosísima Flashdance? Icono cinematográfico de la década, Flashdance fue proyectada con su nombre original en España, Argentina, Perú, Chile, pero no así en México, donde fue conocida como “Electrodanza”.

flashdance

Estrenada en E.E.U.U. en el año 1983, Flashdance tenía todos los ingredientes para convertirse en una de las películas más taquillera de los 80’ y en un clásico de todos los tiempos: el sueño de una chica humilde, trabajadora y muy linda, el poder de su talento y su esfuerzo, una historia -¡infaltable!- de amor entre distintas clases sociales y los detalles que aportaron su identidad 100% ochentosa: Pelos con rulos y revueltos, vinchita de color, calzas y remera amplia, las infaltables polainas y por supuesto: la música.

La música de Flashdance es casi mágica, basta evocar los primeros acordes para transportarnos inmediatamente en el tiempo, ¡más de tres décadas atrás!

Y no es casualidad, en 1983 esta cinta estuvo galardonada con un Oscar a Mejor Música Original, fue premiada con dos Globos de Oro como Mejor música para cine y mejor canción original y también obtuvo el Grammy a mejor álbum original para película o TV.

Y mirá si habrá pegado fuerte esta música, que esta banda sonora -a cargo Giorgio Moroder- vendió 700.000 copias, solo durante sus dos primeras semanas.

¿Un lindo dato de color? Flashdance está basada en una historia real, la vida de Maureen Marder, una joven que era trabajadora de la construcción y a la vez bailarina de strip-tease en Toronto.

La actriz que encarnaba a Alex -la chica que de día trabaja en la industria del acero y por las noches baila en un cabaret mientras sueña con convertirse en bailarina profesional- siguió y sigue actuando; sin embargo Jennifer Beals, -quien actuó en más de 50 películas – no volvió a tener notoriedad masiva hasta la serie de TV “The L Word” en la que interpreta a una de las chicas, de un grupo de amigas a quienes les gustan otras chicas.

Sin embargo para nosotros, los auto declarados ochentosos de pura cepa, Jennifer seguirá siendo eternamente Alex, y Alex seguirá bailando y seduciéndonos para siempre con su danza… ¡y sus polainas de lana!

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